Cuando los terceros molares causan problemas, extraerlos suele ser la solución más directa — y hacemos que el proceso sea lo más cómodo posible.
Las muelas del juicio — los terceros molares en la parte posterior de la boca — suelen erupcionar entre los 17 y los 25 años. Muchas personas no tienen suficiente espacio en la mandíbula para que salgan correctamente. El resultado es la impactación: el diente queda atrapado bajo la encía o erupciona en ángulo, presionando a los dientes vecinos.
Los cordales impactados pueden causar dolor, infecciones, quistes y daño a los dientes adyacentes. En pacientes con tratamiento de ortodoncia, también pueden comprometer los resultados al ejercer presión sobre el resto de la arcada.
Generalmente recomendamos extraer los cordales cuando:
No todos los cordales necesitan extraerse. Si los tuyos han erupcionado con normalidad, están completamente funcionales y puedes limpiarlos sin dificultad, puede que simplemente los monitorizemos.
La extracción se realiza bajo anestesia local, lo que significa que estarás despierto pero no sentirás dolor, solo presión y movimiento. Para pacientes con mucha ansiedad, podemos hablar de opciones de sedación.
Las extracciones simples duran entre 15 y 30 minutos por pieza. Los casos quirúrgicos con dientes impactados pueden llevar más tiempo. Te explicamos exactamente lo que vamos a hacer antes de empezar, para que no haya sorpresas.
La mayoría de los pacientes se recuperan cómodamente en tres a cinco días. Te damos instrucciones postoperatorias detalladas por escrito y estamos disponibles para resolver dudas. Las claves de las primeras 48 horas:
¿Tienes dolor de cordal o quieres una valoración?
Pedir consulta