Limpieza dental durante el tratamiento de ortodoncia
Uno de los secretos para que tu tratamiento de ortodoncia salga perfecto no está solo en los aparatos: está en cómo cuidas tus dientes todos los días.
La buena noticia es que con la rutina correcta y las herramientas adecuadas, mantener una higiene impecable no es difícil. Solo requiere un poco de dedicación extra.
Lo más importante: cepillarte después de cada comida
Con brackets o sin ellos, los restos de comida que se quedan entre los dientes generan placa bacteriana. Con brackets, esos espacios se multiplican y son más difíciles de limpiar. Por eso, la regla de oro es cepillarte después de cada comida.
No tienes que hacerlo perfecto cada vez, pero sí hacerlo.
Herramientas que hacen la diferencia
El cepillo normal de casa no siempre llega a todos los rincones. Estas herramientas te ayudan:
- Cepillo ortodóntico en V: su forma especial cubre mejor la superficie del bracket y el diente al mismo tiempo.
- Cepillos interproximales: pequeños y finos, ideales para limpiar entre el alambre y el diente, o entre brackets.
- Hilo superfloss: tiene una punta rígida que permite pasarlo por debajo del arco de alambre para limpiar entre diente y diente.
- Irrigador bucal (Water Pik): el chorro de agua presurizada saca restos que ningún cepillo alcanza. No reemplaza el cepillo, pero lo complementa muy bien.
Cómo cepillarte con brackets paso a paso
- Empieza con un enjuague vigoroso de agua para aflojar los restos más grandes.
- Coloca el cepillo entre la encía y el diente, con un ángulo de 45°, y haz movimientos circulares suaves para limpiar esa zona donde más se acumula la placa.
- Mueve el cepillo a la parte de abajo del bracket, haciendo el mismo movimiento hacia el borde del diente.
- Limpia la cara de masticación (la parte de arriba de los dientes) y la parte interna (hacia la lengua).
- Usa el cepillo interproximal para limpiar debajo del alambre.
- Pasa el hilo superfloss entre cada par de dientes.
El cepillado debe durar entre 3 y 4 minutos. El más importante del día es el de antes de dormir.
Al terminar, revisa que no queden restos visibles y que tus brackets estén limpios.
Alimentos que conviene evitar
Algunos alimentos complican el cuidado con brackets:
- Pegajosos (chicle, caramelos masticables): se quedan pegados en los brackets y son difíciles de remover.
- Muy duros (pan tostado, carne seca, hielo): pueden doblar o despegar los brackets.
- Muy pigmentados (cúrcuma, remolacha, café, vino tinto, gaseosas de color): manchan los brackets estéticos y tiñen las ligas.
No tienes que privarte de todo, pero sí ser consciente de cómo cuidas los aparatos después de comer.
¿Y si usas alineadores invisibles?
Con alineadores, la higiene es más fácil. Como puedes quitarlos para comer, no hay riesgo de que la comida quede atrapada.
Lo importante es que antes de volver a ponértelos, te cepilles bien los dientes y los enjuagues. Si comes algo y vuelves a ponerte los alineadores sin cepillarte, estarás sellando bacterias y restos contra tus dientes por horas.
Los alineadores se usan mínimo 22 horas al día, así que es importante ser constante. Lleva siempre un kit básico: cepillo, pasta y estuche para guardar los alineadores cuando comas.
Visitas de limpieza profesional
Además de la higiene en casa, te recomendamos al menos una limpieza profesional al año durante el tratamiento. El higienista dental puede llegar donde los instrumentos caseros no alcanzan y te dará recomendaciones personalizadas para tu caso.
¿Tienes dudas sobre cómo cuidar tus aparatos? En cada cita revisamos tu higiene y te damos los tips que necesitas. Contáctanos si necesitas orientación.